La temporada 2025 no avanzó en línea recta. Se desplegó a través de disciplinas, calendarios y formatos, moldeada por distintos objetivos y diferentes maneras de competir. Algunas campañas se construyeron en torno a los resultados, otras en torno a la progresión o el cambio, todas impulsadas por el compromiso, la preparación y la intención.
Carretera
En 2025, UAE Team Emirates–XRG no solo ganó: marcó el ritmo de toda la temporada. Desde los primeros enfrentamientos adoquinados de la primavera hasta el calor a máxima presión de julio, el equipo corrió con una sensación de inevitabilidad, moldeando las carreras mucho antes de que llegaran los momentos decisivos.
En las Clásicas, Tadej Pogacar de UAE Team Emirates–XRG protagonizó algunas de las actuaciones más definitorias del año, convirtiendo las carreras de un día más duras del deporte en demostraciones controladas en lugar de las habituales batallas caóticas. Esas victorias no fueron destellos aislados de brillantez, sino el resultado de un equipo capaz de tensar las carreras desde lejos, absorber la presión y elegir exactamente cuándo atacar.
Esa misma autoridad se mantuvo durante el verano. En el Tour de Francia, Tadej Pogacar de UAE Team Emirates–XRG se llevó la victoria final tras tres semanas marcadas por una ejecución serena y una fuerza colectiva, con el equipo gestionando las exigencias de las etapas llanas, la montaña y las contrarrelojes con la misma claridad de propósito. La profundidad volvió a hacerse evidente en el Giro de Italia, donde Isaac del Toro de UAE Team Emirates–XRG terminó segundo en la general, reforzando la idea de que el liderazgo dentro del equipo es escalonado y orientado al futuro, en lugar de construirse en torno a un único pilar.
Si UAE encarnó el dominio, EF Education–EasyPost definió el dinamismo. A lo largo de la temporada, el equipo corrió como si la oportunidad fuera algo que hay que aprovechar, no esperar. Esa mentalidad dio sus frutos en primavera, cuando Neilson Powless de EF Education–EasyPost logró una gran victoria en clásicas en Dwars door Vlaanderen, y de nuevo en las Grandes Vueltas, con Richard Carapaz de EF Education–EasyPost regresando al podio del Giro de Italia. En distintos terrenos y escenarios de carrera, los resultados de EF reflejaron una temporada construida sobre decisiones audaces y una convicción colectiva.
Para el Decathlon AG2R La Mondiale Team, 2025 tomó forma a través de la acumulación más que de picos aislados. Las victorias repartidas a lo largo del calendario dieron como resultado un año definido por la constancia, la presencia y la resiliencia: un equipo repetidamente en la pelea, capaz de convertir las oportunidades siempre que aparecían. El Movistar Team siguió un arco similar, manteniéndose competitivo desde las primeras carreras de la temporada hasta el corazón del calendario WorldTour, sumando victorias de etapa y resultados que hablaban de continuidad más que de un estado de forma efímero.
En la categoría femenina, la temporada alcanzó su punto álgido emocional en los Campeonatos del Mundo de Ruta de la UCI. Marlen Reusser del Movistar Team Women y Liane Lippert del Movistar Team Women fueron protagonistas de una carrera que puso de relieve la presencia del equipo en el mayor escaparate del ciclismo, recordándonos una vez más cómo la profundidad y la versatilidad de Movistar siempre salen a relucir cuando más en juego hay. Los Mundiales no fueron un momento aislado, sino la expresión más clara de una temporada construida en torno al liderazgo compartido y la capacidad de adaptación.
Ese foco global fue seguido por otra imagen definitoria, cuando Magdeleine Vallieres del EF Education–Oatly se proclamó campeona del mundo en la prueba de ruta élite femenina en los Campeonatos del Mundo de 2025 en Kigali, enfundándose el maillot arcoíris y logrando un resultado histórico para el equipo. En las vueltas por etapas, Elisa Longo Borghini del UAE Team ADQ apuntaló la temporada con la victoria final en el Giro d’Italia Women, mientras que a principios de año Noemi Rüegg del EF Education–Oatly marcó el tono al ganar la clasificación general del Santos Tour Down Under, un recordatorio de que el éxito a lo largo del calendario femenino adoptó muchas formas y llegó desde muchas direcciones.
Gravel Racing
En 2025, las carreras de gravel siguieron evolucionando hacia un espacio donde la experiencia, la capacidad de adaptación y la rapidez mental importan tanto como la pura velocidad. A través de distintos formatos y geografías, la temporada reflejó lo diverso que se ha vuelto esta disciplina y lo diferentes que pueden ser las formas de definir el éxito dentro de ella.
Esa variedad quedó clara en Lachlan Morton: Compitiendo en varios continentes y distancias, la temporada de Lachlan fue mucho más allá de un calendario tradicional, enlazando esfuerzos largos, rutas exploratorias y pruebas competitivas de gravel en un único proyecto continuo. De Colombia a Kenia, de las Flint Hills a Europa, su 2025 estuvo definido tanto por el alcance como por los resultados.
Team Amani afrontó 2025 con un calendario de gravel denso y verdaderamente internacional, compitiendo en África, Europa y Estados Unidos. Entre los momentos clave estuvieron la Migration Gravel Race en casa, junto con una temporada que empujó de forma constante al equipo más allá de las fronteras regionales del ciclismo del pasado. Más allá de los resultados, un hito importante llegó cuando Team Amani se convirtió en el primer equipo femenino africano en obtener el estatus Continental UCI, un paso que reflejó un compromiso a largo plazo más que el resultado de una sola carrera.
En la parte delantera del pelotón, Karolina Migon firmó una temporada de resultados de máximo nivel. Confirmó su dominio en The Traka con una segunda victoria consecutiva y después ganó Unbound, reforzando su posición como una de las competidoras más consistentes en las carreras de gravel de élite.
No todas las temporadas siguieron una trayectoria limpia.
Para Payson McElveen, un comienzo fuerte se vio interrumpido por una caída en la Sea Otter Classic, prueba UCI de gravel, en abril. Los meses siguientes se centraron en la recuperación y la reconstrucción, convirtiendo 2025 en una temporada de resiliencia y del duro trabajo necesario para volver a la competición.
Campo a través
La temporada de cross-country 2025 se desarrolló como un año de aprendizaje y adaptación para el Orbea Factory Team. El equipo mostró competitividad a lo largo del calendario, subiendo a podios a nivel nacional y haciéndose notar en la Copa del Mundo con varios puestos entre los cinco primeros. Aunque mantener la regularidad durante toda la temporada resultó un reto, esos resultados reflejaron a un grupo capaz de rendir al máximo nivel y de seguir construyendo hacia un ritmo más estable.
En contraste, el punto más alto del año llegó a través de la excelencia individual respaldada por una sólida estructura de equipo. Samara Maxwell, compitiendo sobre un sillín Fizik con el Decathlon Ford Racing Team, firmó una temporada excepcional al asegurar el título general de la UCI Mountain Bike World Cup. A lo largo de varias rondas, su constancia y capacidad para rendir bajo presión convirtieron los resultados en una ventaja decisiva, culminando en el logro más completo que ofrece la disciplina.
Triatlón
En 2025, el rendimiento en triatlón entre los atletas respaldados por Fizik adoptó múltiples formas, reflejando una disciplina que permite un verdadero abanico de posibilidades en lugar de una única vía competitiva. Desde la velocidad en corta distancia hasta la resistencia en larga distancia, la temporada mostró cómo el triatlón de élite puede evolucionar y cambiar sin perder su filo competitivo.
En la punta de lanza del ritmo puro, Alex Yee siguió redefiniendo el cruce entre triatlón y atletismo. Ya consolidado como uno de los corredores más rápidos que ha visto este deporte, Yee subrayó aún más sus credenciales al convertirse en el segundo maratonista británico más rápido de todos los tiempos, solo por detrás de Mo Farah. Fue un recordatorio de que su impacto y talento se extienden mucho más allá de los límites de los formatos tradicionales de triatlón.
La consistencia marcó la temporada de Emma Lombardi, cuyos resultados contaron una historia de presencia constante al más alto nivel. Habituales puestos entre las diez primeras a lo largo del año, un podio en la Final de las WTCS y sólidas actuaciones en pruebas fuera de las WTCS se combinaron en una campaña basada en la fiabilidad y la progresión.
Un cambio más deliberado definió el año de Georgia Taylor-Brown. Alejándose de su habitual enfoque en las WTCS, redirigió su temporada hacia formatos más largos, afrontando carreras IRONMAN 70.3 y pruebas de media distancia como la serie T100. El movimiento marcó una fase de transición que mostró su adaptación y resistencia mientras exploraba nuevos terrenos competitivos.
Para los hermanos Brownlee, 2025 los vio en dos caminos distintos: Alistair Brownlee, que se había apartado del circuito profesional tradicional en 2024, siguió poniéndose a prueba en eventos exigentes e independientes, logrando un podio en el Patagonman Xtreme Triathlon y reforzando su reputación de rendir al máximo en condiciones extremas. Mientras tanto, Jonathan Brownlee se mantuvo competitivo dentro del campo profesional, especialmente en pruebas de larga distancia y carreras Challenge, donde un segundo puesto en el Challenge Gran Canaria destacó como uno de los mejores resultados de la temporada.
En conjunto, la temporada de triatlón reflejó un cambio más amplio en el deporte: menos límites rígidos, más caminos individuales y un compromiso compartido con llevar el rendimiento al máximo a través de distancias, formatos y entornos.
Gravedad
En 2025, Alex Rudeau comenzó la temporada cargando con el peso de las expectativas. Como vigente campeón del mundo de Enduro, afrontaba su primer año completo como piloto privado, creando su propio programa mientras competía en un calendario que incluía pruebas tanto europeas como extraeuropeas. La estructura era distinta, pero el objetivo seguía siendo el mismo: mantenerse en lo más alto.
Lo que siguió fue la temporada de un corredor maduro, que supo equilibrar control y riesgo. Rudeau se mantuvo constantemente competitivo a lo largo de la Copa del Mundo de Enduro, logrando una victoria de tramo en Morillon y sumando podios en Loudenvielle y Pietra Ligure. Esa regularidad resultó decisiva a lo largo del año, permitiéndole confirmar su posición en la cima de la disciplina y asegurarse su quinto título consecutivo de campeón del mundo de Enduro.
Más allá de la Copa del Mundo, la temporada de Rudeau se vio reforzada por sus éxitos en casa, donde se proclamó campeón nacional francés de Enduro Élite.
En carretera, gravel, campo a través, gravity y triatlón, la temporada 2025 se desarrolló con distintos ritmos y prioridades, pero compartió un hilo conductor: compromiso y convicción. Algunas temporadas estuvieron marcadas por el dominio, otras por la progresión, la resiliencia o la reinvención, pero cada una exigió su propio tipo de concentración.
A medida que cambia el calendario, lo que queda es más que una colección de resultados. Estas experiencias se convierten en puntos de referencia que dan forma a lo que viene después y nos acompañan a todos a la próxima temporada, mientras avanzamos como equipos, como atletas y como comunidades.
Gracias, 2025.

















